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Dieta cetogénica para la migraña en noviembre de 2025: Un manual práctico basado en la evidencia que puedes empezar hoy

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Dieta cetogénica para la migraña en noviembre de 2025: Un manual práctico basado en la evidencia que puedes empezar hoy

Nuevas y convergentes investigaciones en 2024–2025 sugieren que la nutrición cetogénica puede reducir de forma significativa la frecuencia y la discapacidad por migraña en algunas personas—probablemente al estabilizar la energía cerebral, calmar la hiperexcitabilidad cortical y modular la inflamación. A continuación se presenta una guía premium a nivel clínico que traduce la evidencia más reciente en un plan seguro y estructurado que puedes implementar este mes. Señalamos lo que está probado, lo que es prometedor y cómo adaptar el keto a la migraña sin descarrilar la salud cardiometabólica.

Fecha de hoy: 11 de noviembre de 2025. Cuando es posible, se priorizan y verifican estudios de los últimos días a meses.

Por qué el keto podría ayudar a la migraña

  • La migraña está relacionada con déficits de energía cerebral, hiperexcitabilidad cortical e neuroinflamación. La cetosis suministra un combustible alternativo (beta‑hidroxibutirato, BHB), que puede estabilizar la actividad neuronal y mejorar la eficiencia mitocondrial—mecanismos observados de forma reiterada en estudios de neurofisiología humana sobre dietas cetogénicas en migraña. [1]
  • El BHB también puede influir en la neurotransmisión inhibitoria (GABA), la habituación cortical y la señalización tálamo‑cortical—objetivos fisiológicos implicados en la cronificación de la migraña. [2]

Qué muestra la evidencia más reciente (2024–2025)

Cambios en neurofisiología en 1 mes

Una dieta cetogénica de 1 mes aumentó la latencia de las oscilaciones de alta frecuencia somatosensoriales (tálamo‑corticales y corticales), consistente con una reducción de la hiperexcitabilidad neuronal; el efecto fue más pronunciado con keto hipocalórico. Estudio en humanos. [3]

La habituación cortical se normaliza

La ingesta cetogénica normalizó la responsividad cortical interictal en personas con migraña, lo que sugiere una mejora en el procesamiento sensorial. Estudio en humanos. [4]

Alivio de síntomas en el mundo real

Cohortes retrospectivas informan menos días de cefalea al mes y menor uso de medicación aguda después de 3–12 meses con patrones cetogénicos (clásico, Atkins modificado o muy‑baja‑caloría). Datos observacionales en humanos. [5]

Sueño y fatiga

Estudios piloto vinculan las dietas cetogénicas con mejor calidad de sueño y menor somnolencia diurna en migraña crónica—importante porque el mal sueño desencadena ataques. Datos piloto en humanos. [6]

Calificación de la evidencia (simplificada):

  • Fisiología (cambios en neurofisiología, habituación cortical): Estudios humanos de calidad moderada—soporte mecanístico (Nivel B/C).
  • Resultados clínicos (reducción de ataques): Pequeños ECA/cohortes observacionales con dirección consistente de beneficio (Nivel C/B, dependiendo del protocolo). [7]
  • Adjuntos (agonistas de GLP‑1): Datos tempranos sugieren que la liraglutida puede reducir los días de cefalea en personas con obesidad y migraña crónica; no es un estudio sobre keto pero es relevante para la biología de la migraña vinculada al peso (emergente, Nivel C). [8]

Plan de inicio cetogénico inteligente para la migraña de 4 semanas

Objetivo: cetosis nutricional con electrolitos estables, sueño regular y elecciones alimentarias conscientes de los desencadenantes. Los carbohidratos netos son carbohidratos totales menos fibra.

Objetivos semana a semana

  • Semana 1: 25–30 g de carbohidratos netos/día; proteína 1.2–1.6 g/kg de peso corporal de referencia; completa las kcal restantes con grasas (enfatiza monoinsaturadas y omega‑3). Hidratación + electrolitos diarios.
  • Semana 2: 20–25 g de carbohidratos netos; reducir edulcorantes añadidos; estandarizar horarios de sueño/vigilia; registrar BHB 0.5–1.5 mmol/L (pinchazo en dedo o aliento). [9]
  • Semana 3: 20 g de carbohidratos netos; añade 2–3 sesiones de actividad de baja intensidad (caminatas de 30–45 min); prueba una ventana de alimentación de 8–10 horas si el apetito es errático (no es obligatorio).
  • Semana 4: Mantener; reevaluar frecuencia e intensidad de la migraña y el uso de medicación aguda. Si hay mejoría, planificar mantenimiento con 20–40 g de carbohidratos; si no, considerar una variante cetogénica‑mediterránea con mayor densidad de polifenoles y omega‑3 y revisar desencadenantes.

Electrolitos y prevención de la “gripe cetogénica”

  • Sodio 3–5 g/día de caldo/sal mineral (a menos que esté médicamente contraindicado), potasio 2–3 g/día de hojas verdes/aguacate, magnesio 300–400 mg/día; ajustar según síntomas. Estos ayudan a estabilizar el volumen sanguíneo y reducir cefaleas durante la adaptación.

Desencadenantes comunes de migraña para auditar (mantener o limitar según la respuesta personal)

  • Alimentos añejos/fermentados (histamina/tiamina), alcohol, pérdida de sueño, deshidratación, grandes oscilaciones de cafeína, exceso de edulcorantes artificiales. Lleva un diario de desencadenantes junto con tu registro cetogénico.

Qué comer: Un día cetogénico amigable para la migraña

ComidaEjemploMacros aprox.
Desayuno Tortilla de espinacas y feta en aceite de oliva, medio aguacate; café negro o té de hierbas Carbohidratos 6 g (netos 4), Proteína 28 g, Grasa 35 g
Almuerzo Ensalada de salmón: rúcula, pepino, aceitunas, nueces, vinagreta limón‑aceite de oliva Carbohidratos 8 g (netos 5), Proteína 32 g, Grasa 40 g
Merienda Yogur griego (sin azúcar) con chía y frambuesas (¼ taza) Carbohidratos 10 g (netos 6), Proteína 15 g, Grasa 10 g
Cena Albóndigas de res alimentada con pasto sobre “fideos” de calabacín, pesto de albahaca y almendra Carbohidratos 12 g (netos 8), Proteína 35 g, Grasa 45 g
Total diario ~23 g carbohidratos netos, ~110 g proteína, ~130 g grasa (ajustar según necesidades energéticas) ~1,950–2,100 kcal (ejemplo)

Receta: Pesto de albahaca y almendra (baja en histamina)

Mezcla 2 tazas de albahaca fresca, ½ taza de almendras blanqueadas, ½ taza de aceite de oliva virgen extra, 1 diente de ajo, ½ cucharadita de ralladura de limón, sal al gusto. Mezcla con zoodles o pescado a la parrilla.

Receta: Hidratación potenciada con caldo

8 oz de caldo de huesos rico en sodio + 8 oz de agua + un chorrito de limón. Bebe a media mañana para evitar cefaleas desencadenadas por la deshidratación.

Monitoreo, métricas y cuándo ajustar

Cetonas y glucosa

Un BHB por pinchazo en dedo de 0.5–1.5 mmol/L es típico para la cetosis nutricional; más alto no es necesariamente mejor. [10]

Diario de cefaleas

Registra ataques/semana, intensidad (0–10), uso de triptanes/ AINE, horas de sueño, hidratación y ciclo menstrual (si procede).

Lípidos y ApoB

Revisa lípidos en ayunas y ApoB al inicio y a las 6–8 semanas. Algunas personas experimentan elevaciones de LDL/ApoB con keto; modifica las grasas (↓AGS, ↑MUFA/omega‑3) y reevalúa. Datos de ECA en humanos de 2024 también indican aumentos de partículas LDL y reducción de Bifidobacteria con keto estricto—mitígalo con plantas bajas en carbohidratos pero ricas en fibra. [11]

Peso y sueño

Pésate semanalmente; apunta a 7–8 horas de sueño. Datos piloto tempranos vinculan protocolos cetogénicos con mejoras en métricas del sueño en migraña. [12]

Seguridad, advertencias y cómo personalizar

  • La supervisión médica importa. “Recomendaría que si los pacientes quisieran seguir esta dieta deberían contar con la participación de su médico de familia.” — comentario de un neurólogo sobre el keto supervisado en EM (el principio aplica a la migraña). [13]
  • Los extremos a largo plazo pueden conllevar riesgos. Datos en animales y humanos advierten contra un keto muy alto en grasa durante períodos muy prolongados sin pausas—señales incluyen senescencia celular en múltiples órganos (Science Advances, 2024) y, en ratones, hígado graso e intolerancia a la glucosa cuando se reintroducen carbohidratos bruscamente tras meses en keto clásico (Science Advances, 2025). Traducción: reevaluación periódica, enfoque en la calidad de las grasas y estrategias cuidadosas de reintroducción. [14]
  • Vigilancia cardio‑lipídica. Para los “hiper‑respondedores de masa magra”, LDL‑C/ApoB puede subir con keto; una valoración crítica de datos coronarios por TC de 2025 enfatiza la causalidad del LDL y recomienda cautela. Prefiere aceite de oliva virgen extra, aceite de aguacate, frutos secos, semillas y omega‑3 marino sobre grasas saturadas pesadas; monitoriza ApoB. [15]
  • No es un sustituto de los fármacos preventivos. Si tomas topiramato, antagonistas de CGRP o tricíclicos, no los suspendas de forma abrupta. El keto puede ser un complemento; coordínalo con tu clínico.
  • Poblaciones especiales. Embarazo, antecedentes de cálculos renales, trastornos alimentarios o diabetes insulinodependiente requieren planes individualizados y análisis más frecuentes (electrolitos, función renal, cetonas). [16]

Opciones avanzadas y herramientas adyacentes

  • Dieta Atkins modificada (MAD): A menudo más fácil de mantener; datos retrospectivos a 6–12 meses muestran reducciones significativas en la frecuencia de migraña y el uso de medicación. [17]
  • Ceto mediterráneo: Para pacientes sensibles a los lípidos, prioriza pescado, AOVE, frutos secos, verduras de hoja/no feculentas; estudios tempranos sugieren beneficio sintomático con mejora de la composición corporal. [18]
  • Adjuntos farmacológicos (para obesidad + migraña crónica): Agonistas del receptor GLP‑1 como la liraglutida han reducido los días de cefalea al mes en estudios pequeños—vale la pena discutir si existe superposición con peso, resistencia a la insulina o hipertensión intracraneal idiopática. No sustituyen la calidad de la dieta. [19]

Siete maneras prácticas de hacer que el keto funcione para la migraña

  1. Estandariza la cafeína: misma dosis, misma hora cada día; evita grandes oscilaciones.
  2. Anticipa líquidos y electrolitos antes del mediodía para atenuar las cefaleas por “gripe cetogénica”.
  3. Equilibra las grasas: 60–70% MUFA/PUFA, 30–40% SFA; come pescado 2–3 veces/semana.
  4. Fibra sin los carbos: hojas verdes, pepinos, calabacín, chía, lino; considera un suplemento de psyllium bajo en carbohidratos para apoyar el microbioma. [20]
  5. Duerme como si fuera medicina: 7–8 horas, habitación oscura y fresca, horario consistente.
  6. Lleva un “kit de merienda segura” (frutos secos, una onza de chocolate 85% oscuro, un palito de queso, lata de atún) para evitar saltarte comidas—un desencadenante común.
  7. Reevalúa en el día 28; si no hay beneficio, considera un recambio dirigido (añade 10–15 g de carbohidratos netos de bayas/porción de legumbres) o pivota a MAD/ceto mediterráneo.
“Recomendaría que si los pacientes quisieran seguir esta dieta deberían contar con la participación de su médico de familia.” [21]

Qué está probado vs. prometedor (y por qué importa)

  • Científicamente respaldado (datos en humanos): Reducción de la frecuencia y la discapacidad por migraña en múltiples cohortes; normalización de la habituación cortical; mejoras en sueño/fatiga (evidencia pequeña a moderada; se necesitan más ECA). [22]
  • Prometedor pero preliminar: Cambios específicos en latencias tálamo‑corticales tras 1 mes; adjuntos de GLP‑1 que reducen días de cefalea; composición grasa óptima para la migraña más allá de los puntos finales cardiometabólicos (emergente). [23]
  • Riesgos a gestionar: Posible aumento de LDL/ApoB, cambios en el microbioma con keto estricto/bajo en fibra; riesgos teóricos a largo plazo observados en datos animales—mitigar con estilo ceto‑mediterráneo, fibra, omega‑3 y revisiones clínicas periódicas. [24]

Resumen accionable (empieza aquí esta semana)

  • Fija carbohidratos netos en 20–30 g/día, proteína 1.2–1.6 g/kg, grasas de AOVE/aguacate/frutos secos/pescado.
  • Hidrata + electrolitos diariamente; controla BHB 0.5–1.5 mmol/L y lleva un diario de cefaleas. [25]
  • Realiza análisis de laboratorio al inicio y a las 6–8 semanas (ApoB, lípidos en ayunas, CMP, magnesio si hay síntomas). Modifica las grasas si sube LDL/ApoB. [26]
  • Comprométete por 4 semanas antes de juzgar los resultados. Si es útil, transita a un ceto mediterráneo sostenible o a MAD para mantenimiento.
  • Coordínate con tu clínico, especialmente si tienes riesgo cardiovascular, antecedentes de cálculos renales, embarazo o diabetes tratada con insulina. [27]

Referencias

  • Dieta cetogénica y actividad tálamo‑cortical en migraña (estudio humano de 1 mes). Clinical Neurophysiology, 2024. [28]
  • KD normaliza la responsividad cortical interictal en migraña (humano). BMC Neurology. [29]
  • Cohortes del mundo real: menos cefaleas y medicación tras patrones cetogénicos (observacional humano). Nutrients; The Journal of Headache and Pain. [30]
  • Atkins modificado para migraña resistente a fármacos (6–12 meses). Estudio retrospectivo (humano). [31]
  • Mejoras en sueño/somnolencia diurna con KD en migraña crónica (piloto). MDPI, 2025. [32]
  • La liraglutida redujo días de cefalea al mes (obesidad + migraña crónica; informe de congreso). Cobertura EAN, 2025. [33]
  • El keto puede aumentar partículas LDL y reducir Bifidobacteria (ECA de 12 semanas en adultos). Cell Reports Medicine vía ScienceDaily, 2024. [34]
  • Keto continuo a largo plazo: señal de senescencia celular (animal), lo que aconseja reevaluación periódica. Science Advances, 2024. [35]
  • Keto clásico en ratones: hígado graso, intolerancia a la glucosa; hallazgos específicos por sexo (animal). Science Advances, 2025; resumen de University of Utah Health. [36]
  • Rangos de referencia de cetonas e interpretación. Medscape, actualizado 23 oct 2025. [37]
  • Contexto/crítica sobre hiper‑respondedores con LDL alto en keto (KETO‑CTA). Medscape, 2025. [38]
  • Cita/contexto de supervisión para la terapia cetogénica. Medscape. [39]

Referencias y fuentes

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https://bmcneurol.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12883-019-1351-1?utm_source=openai
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